La Zona Colonial representa el activo más valioso del patrimonio histórico dominicano y el eje central de la estrategia turística de Santo Domingo. Su intervención no es meramente estética; es una operación de alta cirugía urbana destinada a garantizar que la capital dominicana mantenga su relevancia en un Caribe cada vez más competitivo.
El compromiso asumido por el Ministro David Collado de concluir la segunda fase de intervención en diciembre es una señal de certidumbre para el sector privado. Esta fase busca equilibrar la preservación histórica con la funcionalidad moderna, mejorando la competitividad de la ciudad frente a destinos como San Juan o La Habana, y generando beneficios directos en la plusvalía de las propiedades y la operatividad de los comerciantes locales.
Impactos esperados de la culminación en diciembre:
- Optimización de la Experiencia Turística: Consolidación de Santo Domingo como centro cultural regional.
- Sostenibilidad Urbana: Mejora en servicios básicos y accesibilidad para los residentes del casco histórico.
- Atracción de Inversión: Incremento en la apertura de nuevos negocios de servicios y hospitalidad.
La modernización del núcleo histórico es el complemento necesario para sostener las cifras de crecimiento que hoy posicionan al país en una situación de privilegio macroeconómico.