En una decisión de alto impacto político e institucional, el presidente Luis Abinader trasladó la sede del Poder Ejecutivo a la ciudad de Santiago de los Caballeros por un período de tres días, encabezando una intensa agenda de trabajo junto a ministros, directores e inversionistas de la región Cibao.
El desplazamiento gubernamental busca supervisar de primera mano el avance de macroobras de infraestructura urbana, tales como el Monorriel, el Teleférico y la remodelación del centro histórico de la 'Ciudad Corazón'. Durante las jornadas de trabajo, el mandatario sostuvo reuniones con representantes del empresariado cibaeño y líderes comunitarios para dar respuesta a demandas históricas en materia de transporte, salud y saneamiento.
Esta estrategia de descentralización administrativa ha sido interpretada por observadores políticos como un claro gesto de consolidación del vínculo entre el oficialismo y la segunda plaza electoral más importante del país. La presencia del Ejecutivo en Santiago refuerza el compromiso gubernamental con el desarrollo equilibrado de las provincias del Norte.