El experimentado pívot dominicano Al Horford fue pieza fundamental en la victoria de su equipo en la NBA al desplegar un recital de colocación defensiva, bloqueos oportunos y visión de juego. Horford aportó rebotes decisivos y tapones que frenaron la embestida rival en el último cuarto.
A lo largo de sus más de 17 temporadas en el mejor baloncesto del mundo, Horford se ha ganado el respeto unánime de entrenadores, compañeros y rivales por su profesionalismo y lectura del juego. Su liderazgo en la cancha es un factor estabilizador para los jugadores jóvenes de la plantilla.
La vigencia de Al Horford en la NBA sigue marcando hitos para el deporte dominicano, convirtiéndolo en uno de los embajadores más respetados y longevos de la República Dominicana en los Estados Unidos.